lunes, 20 de abril de 2020

La orilla de la playa se está alejando...

Esta crisis va tener consecuencias muy diversas: desde la natalidad a los divorcios, efectos en la psicología de las personas, en nuestras costumbres, en el medio ambiente, la terrible crisis económica que vamos a sufrir…
Algunos de esos cambios no son inmediatos, porque serán la consecuencia de un efecto dominó que es difícil prever, y será ahí donde estarán los efectos más devastadores o transformadores.
Un ejemplo es la crisis que están sufriendo las empresas que extraen crudo. No pueden almacenar más, la demanda ha caído tanto que tienen que parar de producir. La producción de petróleo está gestionada por los grupos más poderosos que controlan la economía global y las decisiones de los que tienen tanto dinero y poder tienen un gran efecto multiplicador. Las tensiones en este area pueden provocar guerras, por ejemplo, pero también podríamos ir en otra dirección, como que el hundimiento de estos conglomerados empresariales acelere la adopción de energías más limpias, desde el coche eléctrico a energías eólicas, o que provoque una vuelta a la inversión en energía nuclear (algo que no tiene que ser malo de por sí).
El impacto más importante no vendrá con la primera oleada. Me recuerda a un maremoto, ahora estamos en la fase en la que la orilla de la playa se está alejando decenas, centenares de metros. Somos conscientes de que algo gordo va a suceder y corremos hacia el interior para evitar la gran ola que se avecina…

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