La Ciencia Económica, según esta definición, está más cerca de la Homeopatía, la Astrología o la Numerología que de las Matemáticas o la Química. De hecho, algunos científicos, como John Allen Paulos o Benoît Mandelbrot llegan a definir al análisis bursátil como "Astrología Financiera".
A lo mejor deberíamos empezar a llamar a, por ejemplo, nuestro Ministro de Economía Luís de Guindos como "Sacerdotiso", "Sumo Sacerdote", "Chamán" o "Gran Rastafari".
Por aquello de "al pan pan, y al vino vino".